Rodríguez de Mendoza ofrece condiciones ideales para la producción de café, con una precipitación anual de aproximadamente 1,390 mm y suelos ricos en potasio y calcio. Gracias a un mejor acceso a asistencia técnica, los productores locales han sabido aprovechar estas ventajas naturales, logrando que sus cafés sean cada vez más apreciados por sus encantadores perfiles, que incluyen notas a vino dulce y frutas del bosque.
Los productores de Ángel del Sol se capacitan continuamente para garantizar el mejor cuidado de sus cafés, desde la siembra de las plantas hasta el secado y la selección de los granos. ¡Todo esto lo hacen en completa armonía con la naturaleza!
Los caficultores de Ángel del Sol forman parte de la asociación APALP, creada para combatir la deforestación y la destrucción ambiental. Su objetivo es promover la producción de café en un paisaje agroforestal sostenible y proteger la Concesión para la Conservación Jardines Ángel del Sol, una hermosa área de casi 8,000 hectáreas de bosques amazónicos, hogar de especies endémicas como el mono nocturno andino y el colibrí ángel del sol real.
En 1980, los primeros migrantes productores de café se asentaron en lo que hoy es Ángel del Sol. Durante ese tiempo, talaron extensas áreas de bosque, lo que provocó la desaparición de gran parte de la vida silvestre. Sin embargo, gracias a los esfuerzos de APALP, los daños se revirtieron. Hoy, esta zona se ha transformado en un paisaje hermoso, con fincas ecológicas y bosques que brindan refugio a las especies silvestres. En 2020, con el apoyo de CaféLink Perú, este paisaje fue registrado como un Área de Conservación Voluntaria con Gold Status.

Finca Ángel del Sol








